Cuando hablamos de camas articuladas en Granada solemos pensar en el enfermo que tiene movilidad reducida, pero como expertos en la materia tenemos que decirte que también suponen una gran ayuda para los cuidadores.

Hay que tener en cuenta que con el paso de los días y de los meses estas personas, que resultan ser familiares del paciente en la mayor parte de los casos, sufren un gran castigo físico porque tienen que mover un cuerpo rígido y en ocasiones muy pesado.

Para ellos, el recurso de la utilización de camas articuladas en Granada es fundamental, porque los cuidadores son muy proclives a sufrir distintos tipo de contracturas y otras lesiones que a la larga pueden resultar muy dolorosas. Por lo tanto, disponer de la ayuda que suponen estas camas acaba siendo un alivio.

Su utilización es positiva para el cuidador pero por supuesto también para el enfermo, porque una lesión de quien le atiende redundará en una pérdida de la calidad de la atención que se le presta.

En la mayor parte de los casos este tipo de cuidados los realizan mujeres, y en muchas de esas ocasiones tienen ya cierta edad, por lo que un exceso de trabajo físico puede resultar abiertamente perjudicial para ellas.

No obstante, aunque la realidad social nos dice que hay más cuidadoras que cuidadores, el problema es exactamente el mismo cuando es el hombre el que tiene que hacer un esfuerzo extra.

Hay que tener en cuenta que esta problemática se presenta en muchos hogares en los que residen matrimonios que ya están en edad de jubilación; cuando enferma uno de los dos cónyuges, la carga de trabajo físico para el otro componente de la pareja suele resultar desproporcionada.

Así que si tienes que cuidar a un enfermo con movilidad muy reducida, por su salud y por la tuya, ven a vernos a Colchón Polar.