Quizás estés buscando camas articuladas en Granada porque una persona de tu entorno más cercano sufre una enfermedad neuromuscular. Estas enfermedades suelen ser de origen genético y avanzan progresivamente implicando una pérdida cada vez mayor de fuerza muscular. En este tipo de patologías, la calidad del sueño disminuye, acarreando importantes consecuencias sobre la salud y el bienestar tanto de los enfermos como de las personas que los acompañan.

Los expertos en camas articuladas en Granada pueden explicarte qué es lo que realmente impide dormir bien a las personas afectadas por enfermedades neuromusculares. La primera de las causas es la incomodidad y el dolor, que aparecen principalmente al no poder cambiar de postura. Todos nos hemos sentido incómodos en algún momento después de pasar demasiado tiempo acostados en una misma posición. Moverte con frecuencia al dormir es indispensable para relajar la presión en los puntos de apoyo sobre el colchón y facilitar la circulación de la sangre.

Pero, además, en los pacientes de enfermedades neuromusculares pueden presentarse otros problemas, como dificultades respiratorias. Como consecuencia de una mala respiración, se produce un aumento del dióxido de carbono y una disminución del oxígeno presente en la sangre, generando fatiga y dolor de cabeza al despertar. Las apneas, que son pequeñas paradas respiratorias, también son frecuentes en estos pacientes. En otros casos, la persona puede sufrir calambres, movimientos bruscos de las piernas u hormigueos que trastornan el sueño.

Las camas articuladas permiten atenuar muchos de los problemas que perturban el necesario descanso en personas que sufren enfermedades neuromusculares, mejorando por ejemplo la circulación sanguínea. En Colchón Polar podemos ofrecerte asesoramiento sobre el producto más adecuado en función de tus necesidades y las de los tuyos. Ven a conocernos y te ayudaremos a recuperar la calidad del sueño de todos los miembros de tu hogar.